Red  Contemporanea

Hola amigos:
Tenía una duda. Pregunté a Bruno. Y me aconsejó publicarlo aquí. Así que aquí está.

El próximo sábado me reuno con una decena de compositoras dentro de lo que llaman "Taller Mujer y Creación musical contemporánea". Este mismo día se estrena una obra mía, y lo hará la que llaman "Orquesta de Cámara de Mujeres Almaclara". Estos eventos, además, están publicitados bajo el epígrafe "Mujeres y la música". También se estrenaran otras obras de mujeres en otro concierto, por una organista y una soprano.
Bien, con estos datos
me gustaría empezar este debate con ustedes.

¿Es necesario nombrar el género delante de la palabra compositora cuando con compositor no se hace?

¿Creéis que las mujeres están discriminadas -actualmente- en la música?

¿Pasa esto con intérpretes, directoras, cantantes?

¿Son necesarias estas agrupaciones de género para la difusión de la música, sea cual sea ese género?

¿Existen agrupaciones de hombres compositores?

¿Pasa lo mismo por ahí?

Espero no haber hecho muchas preguntas. Si alguno quiere puede añadir alguna más.

Abrazos a repartir y espero vuestros comentarios

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Respuestas a esta discusión

Susan, este tema creo que dá para que hablemos muuuuucho...y detenidamente. Creo que nuestras opiniones se encuentran en algunos aspectos. Estaremos en contacto
Un abrazo

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Hola Dolores... por cierto, recién estuve en la Universidad de Costa Rica (UCR), donde dicté una conferencia sobre "Género y feminismo en la música iberoamericana y española". Mi colega y amiga la fagotista costarricense Cindy Bolandi me mostró la obra que escribiste para ella, muy interesante! Esperamos estrenarla acá en Madrid en diciembre, te mantendremos informada.
Un abrazo,
Susan

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Gracias Susan. Espero escucharla y que la disfrutéis...Abrazos

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Dolores, que tal. Leo tarde esta inquietud planteada por vos y voy a abordarlo desde distintos lugares, lo más sencillo que pueda.
A medida que esta humanidad a la cual pertenecemos fue transcurriendo en su historia (mucho cuidado al decir evolucionar, progresar), han habido determinadas profesiones asignadas a determinados géneros. Y la repartición, por decirlo de alguna manera, no ha sido muy igualitaria. Y también, mucho cuidado al usar esta palabra en estas cuestiones, porque no la estoy usando en relación directa a "discriminación", sencillamente lo que significa como palabra. Por alguna razón u otra, "antes" se consideraba al hombre apto para determinadas cosas y a la mujer apta para determinadas otras cosas. Evidentemente con el tiempo ha habido mas necesidad, interés e intriga por parte de la mujer a realizar cosas consideradas para hombres que viceversa, dado entre otras cosas, a esa no igualdad mencionada anteriormente.
Desde nuestro lugar de hoy, pueden haber dos posturas. O considerar esto como una injusticia de la historia que debe ser remendada como sea o, saberlo y tomarlo como parte de una historia no modificable y hacer algo en tu tiempo, ahora. Parece lo mismo, pero en realidad radica en la actitud: la primera genera resentimiento, la segunda genera producción. Menuda diferencia, por que ese será el motor de lo que hagas. Y en esto, entra todo tipo de situación, desde nuestras vidas personales hasta nuestras vidas sociales (como todo lo relacionado a los "procesos" en América Latina, tema que nos toca muy de cerca). Son dos posturas sencillas, que nada tienen que ver con hacer política, tomar partido por tal ideología, etc, etc. Son sencillas reacciones/acciones.
Por otra parte, sabemos que +/- desde la Revolución Francesa e Industrial y otras de ese momento, el papel de la mujer en la participación de la sociedad comenzó a cambiar, cada vez más. Yo creo que la primer reacción que se adoptó fue la del "resentimiento". Es muy entendible y para nada criticable, pero para ese momento. Esta actitud la vimos muy acentuada, quizás en su pico máximo en toda la movida de mediados hasta fines del siglo pasado, "feminismo". Al mismo tiempo muchas mujeres, no conformes con actitudes extremas de compañeras en esto, poco a poco empezaron adoptar la otra postura (la de conocer la historia, aceptarla y hacer algo en su tiempo). Pero tan fuerte fueron los movimientos a favor de los derechos de la mujer, que el extremo llevó a que la discriminación (y ahora si uso la palabra) pasara de ser del hombre hacia la mujer, a ser de la mujer con ella misma dentro de la sociedad. Todo apartado creado (lo cual no es inicialmente malo), no es mas que un decisión de justamente apartarse, separarse, diferenciarse y, si esto es mal interpretado y mal llevada a cabo, de auto discriminarse.
Los derechos de la mujer no existen porque se los redactó o se los creó, existen en cada momento en que producís como ser humano de género femenino o como ser humano de género masculino. Desde esta concepción, existen derechos para todos. Es verdad que además, existen extremos de conducta en hombres. A esos, sencillamente no hay que ni ignorarlos ni darles cabida. Porque también son hombres que viven con la actitud primera y no con la actitud segunda. Viven en otra época, no viven en su "ahora". Y esto, es idéntico para la mujer. Es la actitud que se tome, la que determine una reacción de nuestro entorno.
La primera es reaccionar, la segunda es accionar. Esto último me parece que es el camino que debe tomarse para cualquier tipo de discriminación, cualquier tipo de trauma social, cualquier tipo de injusticia, cualquier tipo de situación similar. Es la diferencia entre una sociedad atascada o una sociedad que avanza.
Por último, Dolores, vale lo que vos generes como vos misma. El valor de eso, será dado por el bagaje que tengas para poder generar y también te encargues de incrementar y, por la actitud que adoptes. En este sentido, estamos todos en igualdad de condiciones. Aún no ha salido a la luz un Boulez femenino, pero ahi esta el error, buscar al Boulez femenino. Estoy seguro que asomarán aún más en la historia de la humanidad personalidades de género femenino, tal como del género masculino. Todo depende de la actitud que se adopte, como grupo y como individuo.
Es mi humilde opinión y aporte a esta "discusión" del foro de la red.
Luis Tomás

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Hola Luis Tomas.
En primer lugar darte las gracias por entrar en este debate...nunca es tarde.
En segundo, decirte que comparto tu opinión en cuanto a la actitud. La obra que una persona aporta a la vida, sea la obra que sea, es lo que importa, independientemente del género. Esta es mi actitud, la de seguir adelante...trabajando, produciendo y generando proyectos. Pero hay que dar a conocer a mujeres que en aquellas épocas no fueron como -sombras-, y ellas estaban generando productos en su momento...pero ignoradas o apartadas de toda posible promoción. Y esto no desde el resentimiento, sino como trabajo de investigación e información, y también, por qué no, como homenaje a esas mujeres "sombras".

Yo seguiré trabajando, sin esperar...sino haciendo camino. Al fin y al cabo eso es lo que tenemos en nuestra vida...caminos trabajados y caminos por trabajar

Un cordial saludo

Tomas Nessa - LTNZ dice:
Dolores, que tal. Leo tarde esta inquietud planteada por vos y voy a abordarlo desde distintos lugares, lo más sencillo que pueda.
A medida que esta humanidad a la cual pertenecemos fue transcurriendo en su historia (mucho cuidado al decir evolucionar, progresar), han habido determinadas profesiones asignadas a determinados géneros. Y la repartición, por decirlo de alguna manera, no ha sido muy igualitaria. Y también, mucho cuidado al usar esta palabra en estas cuestiones, porque no la estoy usando en relación directa a "discriminación", sencillamente lo que significa como palabra. Por alguna razón u otra, "antes" se consideraba al hombre apto para determinadas cosas y a la mujer apta para determinadas otras cosas. Evidentemente con el tiempo ha habido mas necesidad, interés e intriga por parte de la mujer a realizar cosas consideradas para hombres que viceversa, dado entre otras cosas, a esa no igualdad mencionada anteriormente.
Desde nuestro lugar de hoy, pueden haber dos posturas. O considerar esto como una injusticia de la historia que debe ser remendada como sea o, saberlo y tomarlo como parte de una historia no modificable y hacer algo en tu tiempo, ahora. Parece lo mismo, pero en realidad radica en la actitud: la primera genera resentimiento, la segunda genera producción. Menuda diferencia, por que ese será el motor de lo que hagas. Y en esto, entra todo tipo de situación, desde nuestras vidas personales hasta nuestras vidas sociales (como todo lo relacionado a los "procesos" en América Latina, tema que nos toca muy de cerca). Son dos posturas sencillas, que nada tienen que ver con hacer política, tomar partido por tal ideología, etc, etc. Son sencillas reacciones/acciones.
Por otra parte, sabemos que +/- desde la Revolución Francesa e Industrial y otras de ese momento, el papel de la mujer en la participación de la sociedad comenzó a cambiar, cada vez más. Yo creo que la primer reacción que se adoptó fue la del "resentimiento". Es muy entendible y para nada criticable, pero para ese momento. Esta actitud la vimos muy acentuada, quizás en su pico máximo en toda la movida de mediados hasta fines del siglo pasado, "feminismo". Al mismo tiempo muchas mujeres, no conformes con actitudes extremas de compañeras en esto, poco a poco empezaron adoptar la otra postura (la de conocer la historia, aceptarla y hacer algo en su tiempo). Pero tan fuerte fueron los movimientos a favor de los derechos de la mujer, que el extremo llevó a que la discriminación (y ahora si uso la palabra) pasara de ser del hombre hacia la mujer, a ser de la mujer con ella misma dentro de la sociedad. Todo apartado creado (lo cual no es inicialmente malo), no es mas que un decisión de justamente apartarse, separarse, diferenciarse y, si esto es mal interpretado y mal llevada a cabo, de auto discriminarse.
Los derechos de la mujer no existen porque se los redactó o se los creó, existen en cada momento en que producís como ser humano de género femenino o como ser humano de género masculino. Desde esta concepción, existen derechos para todos. Es verdad que además, existen extremos de conducta en hombres. A esos, sencillamente no hay que ni ignorarlos ni darles cabida. Porque también son hombres que viven con la actitud primera y no con la actitud segunda. Viven en otra época, no viven en su "ahora". Y esto, es idéntico para la mujer. Es la actitud que se tome, la que determine una reacción de nuestro entorno.
La primera es reaccionar, la segunda es accionar. Esto último me parece que es el camino que debe tomarse para cualquier tipo de discriminación, cualquier tipo de trauma social, cualquier tipo de injusticia, cualquier tipo de situación similar. Es la diferencia entre una sociedad atascada o una sociedad que avanza.
Por último, Dolores, vale lo que vos generes como vos misma. El valor de eso, será dado por el bagaje que tengas para poder generar y también te encargues de incrementar y, por la actitud que adoptes. En este sentido, estamos todos en igualdad de condiciones. Aún no ha salido a la luz un Boulez femenino, pero ahi esta el error, buscar al Boulez femenino. Estoy seguro que asomarán aún más en la historia de la humanidad personalidades de género femenino, tal como del género masculino. Todo depende de la actitud que se adopte, como grupo y como individuo.
Es mi humilde opinión y aporte a esta "discusión" del foro de la red.
Luis Tomás

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La "discriminación" (no me gusta mucho la palabra pero no hay otra) de género en el quehacer musical actual es bastante interesante porque está invisibilizada por un discurso igualitario. No se trata de contar "cuántas" mujeres hay en tal o cual rol musical, sino de ver cuáles son los permisos y restricciones que hombres y mujeres tenemos al abordar la actividad pública de la música. Por otra parte, difícilmente encontremos en los conciertos obras de compositoras (ni siquiera contemporáneas) salvo en algún recital organizado ex profeso para difundirlas. Por lo que he podido ver, además, son raras las bandas de música popular mixtas. Las chicas se organizan por su lado. No empecemos con eso de "Yo conozco una...", porque la mención de la excepcionalidad, su rareza, justamente es lo que nos dice de la ausencia de las mujeres como parte del canon musical occidental.
La cuestión de si hay o no un Boulez femenino me hace pensar en: a) por qué Boulez es Boulez; b) quién lo legitimó y c) quién narró su historia.
La música no es absoluta, no existe en sí, sino en un contexto legitimador. El arte en general y la música en particular son instituciones sociales con sus reglas, sus cánones, sus productores y consumidores. El hecho de que los productores legitimados sean hombres y las mujeres tengan el "supremo honor de ser sus musas" (recuerden las cartas de Gustav Mahler a Alma) se debe a un orden social que se aprovecha de las desigualdades en lugar de enriquecerse por las diferencias.
Ni el compositor ni la compositora pueden dejar de lado que son sujetos históricos y culturales. Por lo tanto su obra debe ser vista así. Es un concepto autonómico del arte el que nos hace buscar "genios", como si el genio no fuera una construcción social. En fin. Me encantaría intercambiar material sobre el tema.Un abrazo desde el sur.

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