Modernismo y post-modernismo
M. Zanardo
Este no es específicamente un trabajo sobre estética, aunque ella sea una referencia continua, sino más bien un buceo sobre los componentes del racionalismo, de la razón, y de lo irracional, en la vanguardia de fines del siglo XX.
Es preciso definir cada uno de los términos de la proposición (razón por un lado y música contemporánea por el otro)para analizar a cada una de ellas a la luz de los objetivos propuestos. Tiene así esto un carácter filosófico y se entrelaza con la discusión que se lleva a cabo desde hace tiempo en la que se pretende el fin de los ideales de la "modernidad", su fracaso, un plan "inacabado" (Habermas), y el nacimiento de corrientes nihilistas que , ante el fin de la historia, ven el destino humano signado por el desaliento y la desorientación, sin finalidad como punto de referencia, generando una cultura individualista y hedonista , con el primado de la "autorealización" en la felicidad, y la falta de un compromiso con lo social, a pesar de sus aspiraciones democráticas e igualitarias (ver Lipovetsky).
La pérdida de sentido de "progreso" se nota, a través del arte, en la discontinuidad que presentan la mayoría de sus obras, lo aforístico, lo particular y contingente como medio de expresión. Las corrientes actuales proponen la ruptura continua sin establecer elementos que permitan la legibilidad adecuada del objeto que se ofrece como artístico, debido a que:
"... la legibilidad de una obra contemporánea varía en primer lugar según la relación que los creadores mantienen, en una época dada, en una sociedad dada, con el código de la era precedente... [así] la transformación de los instrumentos de producción artística precede necesariamente la transformación de los instrumentos de percepción artística, y la transformación de los modos de percepción no puede efectuarse sino lentamente... [produciéndose] un proceso de interiorización, necesariamente largo y difícil."1
En el estudio es necesario hacer mención a las corrientes lingüísticas y semióticas que interpretan al arte contemporáneo. Eco y sus fundamentaciones, la iconología, el psicologismo de la Gestalth, las teorías desconstructivas, los irracionalismos posmodernos y su filiación "moderna", es decir como fragmentación del ideal "moderno".
En el desarrollo de la música contemporánea, una sucesión de creaciones que pretendieron ser finalidad del camino en la creación, son el germen de las prácticas más usadas en el S. XX. Se debe hacer notar que la reputada racionalidad que la música desde Schöenberg en adelante propone se enfrenta a la disyuntiva que la dialéctica de esa misma razón, confrontar con su opuesto en la búsqueda de la síntesis, es decir la irracionalidad, así ésta dialéctica que se desarrolla en la segunda mitad del Siglo XX, con las llamadas vanguardias, parece ser una búsqueda para salir de las rigidez del discurso intelectual y "conservador" de la música serial y sus consecuencias.
Esta percepción inicial, a confirmar con el estudio de la obra de vanguardia, me presenta inicialmente una actividad de irracionalidad que coloca al sujeto frente a la sociedad como creador de objetos tan personales que se convierten en juegos de su imaginación. Carecen de una finalidad explícita, impidiendo su "valoración" correcta (nótese que siempre se requiere del entendimiento como fuente de posibilidad de representación y si este no puede categorizar los fenómenos, no se produce tal conocimiento), varía el ángulo de la percepción estética, desde una axiología común hacia una eliminación de valores que sean universales (ver Kant y su ética sin fundamentos).Si la valoración del arte se realiza en función de la cosa que muestra, la producción artística, la referenciación debe poder realizarse en la inmediatez de la obra (ver Heidegger). Podría decirse que el arte es así Conceptual, nominalismo artístico (las cosas son en tanto se las nombre, neo-kantiano, sin idioma común no hay comunicación - Habermas -, ni puedo saber que es el lenguaje porque dependo de él para explicármelo) que construye un mundo propio sin relación con el mundo real (la simulación se presenta en el cinismo según Innerarity, y en concepto subjetivo de "seducción”, según Lipovetsky).
El siglo XX está enteramente teñido por las turbulencias sociales que produce el acceso masivo al consumo, esto ¿genera un cambio en el concepto de arte, especialmente de la música? ¿La desacralización de los contenidos produce un vaciamiento del sentido del hecho artístico? ¿El desarrollo de la técnica y la eficiencia, desprestigia el juego meramente lúdico y esclarecedor que aporta la obra de arte?, y visto así ¿existe una ética del arte, de la música? Parece ser que la razón solo está al servicio de actividades solamente prácticas que no puede mancharse con el color de lo inútil (de ahí el desprestigio que a caído en la pst-modernidad). Pero también se puede decir que frente a la intención de racionalización suprema de la vida existe una tendencia en la que se rescata lo no-racional como un medio de salvaguarda de lo humano, un mecanismo para defender lo oculto, la realidad de las cosas, el misterio, lo que no tiene nombre, y el artista pasa ser el demiurgo, sin proponérselo, de esta forma del conocimiento (habría que hacer referencia a la dialéctica fatal de las ideas modernas que frente a la razón queda atrapada en el círculo de la metafísica kantiana, la imposibilidad de avance en la verdad sin la participación subjetiva que "presenta el horizonte de posibilidades" del conocimiento, el que finalmente se limita a la ciencia, que también no es más que un planteo de modelos intercambiables). En definitiva la subjetividad no permite a la verdad salir de su encierro y la meta del Iluminismo se encuentra frenada por el paradigma de la misma propuesta.
De todo esto se desprende la pregunta por lo "BELLO" ¿Está todavía vigente? ¿Solo hay belleza desde la subjetividad? ¿Es un mero hecho psicológico? ¿Se puede determinar la excelencia y plenitud de un objeto artístico desde él mismo? Todas las preguntas sobre el modo de valoración de la obra y su relación con la belleza nos remiten al interrogante fundamental ¿Qué es la obra de arte? ¿Cuál es su ser? ¿De donde procede? En general ¿qué es el arte?
Puede ser que la música contemporánea sea el ámbito del racionalismo, el que las otras artes, en algunos casos, han abandonado en una búsqueda sin final. ¿Está sumergida o no en el espíritu de su tiempo, al decir de Hegel?
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